La RFID irrumpe en el sector hortofrutícola desplazando al código de barras

 

La cooperativa hortofrutícola valenciana COSIVA (www.cosiva.com), ubicada en la localidad de Simat de la Valldigna y especializada en cítricos, ha instalado una solución de identificación por radiofrecuencia (RFID) para gestionar todos sus procesos, especialmente la trazabilidad de sus operaciones. Esta solución ha sido desarrollada por la compañía de software Mesurasoft (www.mesurasoft.com), con infraestructura tecnológica de Intermec.

La cooperativa de cítricos, que agrupa a más de 500 agricultores de la comarca de la Valldigna, se convierte así en una empresa pionera en el sector en utilizar esta tecnología para identificar los productos y gestionar la trazabilidad de los mismos, directamente desde el campo hasta su expedición.

Para ello se utilizan tags de segunda generación (UHF Gen2) y lectores móviles IP4 y fijos IF4 y IF5 de Intermec, ubicados en diferentes puntos de la cooperativa: zona de recepción, pesaje, cámaras frigoríficas, clasificación y volcado de mercancía. Cada lector IF5 conecta hasta 4 antenas distintas e integra asimismo semáforos de actividad y dispositivos sonoros de alarma.

La cooperativa, que mueve al año, más de 20.000 toneladas entre naranjas y mandarinas de diferentes variedades y categorías, requería un nuevo sistema de identificación que resolviera dos cuestiones básicas: por un lado garantizar de manera óptima la trazabilidad de las frutas y poder responder de manera instantánea a cualquier contingencia; y, por otro, mejorar drásticamente sus procesos internos de gestión: Desde la recepción del producto, directamente desde el campo hasta la salida del mismo a los mercados nacionales e internacionales, sin olvidar toda las acciones intermedias, como pesado, clasificación del producto, empaquetado y expedición.

Los gestores de la cooperativa habían contemplado diversas alternativas para alcanzar estos dos objetivos. «Durante los últimos años, hemos manejado diferentes opciones, no sólo para adaptarnos a la normativa de trazabilidad alimentaria, sino también para mejorar la totalidad de nuestros procesos internos, desde la recepción del producto hasta la gestión comercial y la satisfacción de los clientes», comenta Mariví Ripoll, directora de administración de la cooperativa.

«La soluciones basadas en código de barras –continúa Ripoll- eran claramente insuficientes y bastante costosas, y además provocaban numerosos errores en diferentes partes de nuestra cadena, especialmente en el proceso de recepción de mercancías (en el pesaje) y en las lecturas de las cámaras frigoríficas, por lo que esos errores se trasladaban posteriormente a la liquidación que debíamos hacer con nuestros cooperativistas».

El proceso actual

Una vez que llega un camión con mercancía, un operario, ayudado de una terminal de mano, introduce los datos relativos al mismo: productor, variedad, transportista, clasificación de calidad, calibre... e incluso la parcela concreta de donde procede el producto. Esa información se registra en la base de datos del sistema y se asocia a un tag mediante un lector IF4, que partir de ese momento acompañará al producto por la siguientes fases: pesado, entrada en cámaras y/o en el proceso de clasificación y confección, momento éste donde el tag se da de baja y se recupera para una nueva identificación.

La unidad logística que lleva asociada la información es el palet y se eligió un sistema de circuito de tags recuperable. Es decir, cuando llega la fruta al almacén se le da de alta incorporando un tag donde lleva asociada –no grabada- la información de trazabilidad. Este tag permanece en el palet mientras se encuentra con fruta, y en el momento de su incorporación a la línea de confección se recupera, y se da de baja hasta que lo añadamos a una nueva entrada. En cada zona del almacén donde se necesita tener identificada la fruta, se han instalado lectores RFID de la gama IF5.

Uno de los puntos críticos de esta instalación es el pesaje de la mercancía. Se pesa por palets, ya clasificados, y con un tag dentro de los mismos. El proceso de pesaje se realiza tras la lectura del tag, momento en el que se asigna el peso al albarán del socio, siempre y cuando el palet se encuentre perfectamente ubicado dentro de la báscula. Una vez pesados lo palets, el sistema informa de la operación para su retirada y su disposición parta entrar bien en las zonas de preparación o en las cámaras frigoríficas.

Trabajar en tiempo real e integración con procesos comerciales

«Una de las grandes ventajas de este sistema, comenta Deo Pellicer, director comercial de COSIVA, es que podemos operar en tiempo real. Es decir, sabemos en todo momento, qué tipo de producto acaba de entrar en nuestras instalaciones y en qué cantidad, por lo que podemos así adecuar mejor nuestros procesos comerciales y la preparación de pedidos».

Para los casos en que la mercancía que entra no necesite ser preparada para su envío inmediato, la cooperativa cuenta con una cámara frigorífica dotada a su vez de lectores IF5 que registran tanto la entrada como la salida de palets.

Patricia Turteltaub, de la compañía Mesurasoft, desarrolladora de la solución, afirma, por su parte, que lo que inicialmente era sólo una solución de trazabilidad ha acabado por «convertirse en el principal sistema de gestión de COSIVA. Nuestra aplicación gestiona y ofrece información en tiempo real sobre el ciclo completo de los diferentes productos que entran y salen de la cooperativa, así como de su integración con el resto de procesos administrativos y, sobre todo, comerciales».

«Nuestra aplicación –continúa Turteltaub- hace un historial completo de las zonas donde ha estado cada palet, los procesos que ha seguido y los tiempos de permanencia en cada zona. Al final, y junto al etiquetado usual de estos productos, se añade un número de lote que lleva asociada toda la información referida sobre la fruta envasada». Este número de lote permitirá recorrer la cadena en sentido inverso, en caso de que exista algún problema en el producto final entregado al cliente.

Los tags empleados son un encapsulado de plástico patentado por Mesurasoft, con chips GEN2.

Es un tag diseñado para las líneas de confección hortofrutícolas, que soporta los procesos que se pueden dar en este tipo de centrales hortofrutícolas. Asimismo permite su paso por los rodillos de los carriles de confección y es plenamente recuperable, lo que supone una gran ventaja, tanto en su manejo como en lo económico, frente a otros sistemas donde se produce un re-etiquetado continuo de los palets.

Por lo que respecta a la aplicación, está programada como un servicio Windows que se puede instalar en uno o varios ordenadores. Este servicio se encarga de filtrar los códigos recibidos de cada punto de lectura y en su caso de activar los pilotos y/o señales sonoras que advierten de la lectura de un tag en una zona.

Los resultados

Tras varios meses en funcionamiento, los resultados no pueden ser más satisfactorios. Mariví Ripoll comenta, en primer término, «que existe un cien por cien de lecturas válidas, lo que indica la fiabilidad del sistema. Por otra parte, hemos conseguido ‘cuadrar' al milímetro dos datos muy importantes para nuestra actividad: la mercancía que entra de cada socio y la posterior liquidación una vez que sale el producto. Este aspecto es vital, ya que con los sistemas de identificación anteriores teníamos bastantes problemas». Un tercer aspecto que destaca Ripoll es haber eliminado casi por completo la ‘intervención humana' de los procesos. «Salvo la entrada de datos inicial, que sí requiere una persona cualificada, el resto de los procesos son automáticos: pesaje, elaboración de albaranes, entrada en cámaras y volcado a clasificación y empaquetado, por lo que el sistema no está expuesto a ningún tipo de contingencia relativa a la mano de obra».

Y finalmente, la cuarta gran ventaja, del nuevo sistema de trazabilidad la representa la exactitud y fiabilidad de la información sobre la propia actividad de la cooperativa. Los productos ya empaquetados para su expedición se clasifican en lotes. Imaginemos que una de esas cajas del lote presenta un problema fitosanitario. Es relativamente sencillo escalar la cadena hacia arriba y saber de qué productor o palet surgió el problema. Esta exactitud es posible debido a que la duración del proceso (desde que entra el palet en la zona de confección hasta la elaboración del lote de expedición) es muy estable. Es decir, el sistema de trazabilidad de Mesurasoft utiliza, con una gran exactitud, el intervalo de tiempo en que tarda en elaborarse un lote para llegar a conocer a qué palet concreto (productor, parcela, etc.) pertenece el producto que presenta problemas.

Este perfecto control ha permitido asimismo a la cooperativa evitar los negativos efectos de las reclamaciones, a veces “poco limpias”, por parte de algunos operadores de transporte, almacenistas, intermediarios, e incluso clientes, una vez que la fruta ya ha salido de las instalaciones de COSIVA

«Anteriormente –concluye Ripoll- sufríamos los efectos de determinadas reclamaciones de todo tipo, referentes a pesos inexactos o incumplimientos de calidad respecto al producto que debíamos haber expedido. Hoy en día, el nuevo sistema nos permite afrontar con una información muy exacta ese tipo de reclamaciones; es decir, si tenemos una reclamación relativa a una parte de un lote, mientras sabemos positivamente que el resto del mismo lote no presenta problemas, podemos defendernos mejor.

Además, todas nuestras básculas también están homologadas internacionalmente, por lo que hemos reducido otro foco de conflictos con determinados clientes e intermediarios».

José Luis Valbuena

http://www.datacollection.eu

 

 

 

 

 

 

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