El piloto se realizará en la cadena de suministro existente entre los cuatro fabricantes de productos de bienes de consumo que participan y la red minorista de distribución de Loblaw, e incluirá el uso de tags RFID en varios productos perecederos y no perecederos
El hecho de mantener las estanterías con el stock adecuado de productos y la mejora de los tiempos de entrega son dos de las ventajas que se evaluarán en el primer proyecto piloto con RFID de la industria alimentaria en Canadá.
El Canadian RFID Centre ha anunciado que los objetivos de este proyecto piloto de seis meses son ayudar a las compañías que participan a entender mejor y a experimentar cómo las soluciones RFID pueden ayudar a alcanzar ventajas de negocio. Las empresas implicadas en el proyecto son los fabricantes Maple Leaf Foods, General Mills Canada, Scott Paper y Unilever Canada, y el retailer Loblaw Companies Ltd. Se centrará tanto en aspectos tecnológicos de aplicación RFID a las categorías de productos perecederos, incluyendo los productos frescos y los congelados, y proporcionará también la guía para las condiciones necesarias para una acertada puesta en práctica. El piloto ayudará a proporcionar una base para desarrollar pautas para el desarrollo de la tecnología RFID a nivel industrial.
“Este piloto de la industria es vital para asegurar a los miembros del Canadian Council of Grocery Distributors (CCGD) y sus distribuidores que puedan entender las condiciones necesarias para hacer que funcione el business case de la RFID", comenta David Wilkes, miembro del comité de dirección del RFID Canadian Centre y vicepresidente de comercio y desarrollo de negocio, CCGD. "Este proyecto permitirá a la industria tener acceso a las oportunidades de la RFID con hechos probados y proporcionará un modelo para que todos los minoristas y distribuidores tengan acceso al business case dentro de sus organizaciones. El piloto constituye un acercamiento de colaboración en la industria para entender los beneficios de la tecnología RFID para los minoristas, los distribuidores y los consumidores canadienses", añade Wilkes.
Las pruebas demostrarán el uso de las etiquetas RFID a nivel de caja y palet. El piloto se realizará en la cadena de suministro existente entre los cuatro fabricantes de productos de bienes de consumo y la red minorista de distribución de Loblaw, e incluirá el uso de tags RFID en varios productos perecederos y no perecederos. Las etiquetas RFID no se colocarán en ningún producto individual para la venta al por menor. Los resultados del piloto se utilizarán para ayudar a validar la capacidad de la tecnología RFID de mejorar el funcionamiento global de la cadena de suministro.
"RFID es una tecnología probada que se utiliza en muchas aplicaciones, como por ejemplo, en la colocación de tags en los coches y el seguimiento de equipos médicos en hospitales, para ayudar a mejorar la eficacia y conseguir unos costes más bajos", apunta Ilya Bahar, Distribution Sector Leader, IBM Global Business Services. "Con este piloto, podremos medir el aumento de las eficacias de la cadena de suministro, reducir el tiempo de las tareas administrativas, aumentar la disponibilidad del producto en los estantes de los minoristas, especialmente durante promociones, y mejores controles de la temperatura", concluye Bahar.
Los participantes en la prueba piloto incluyen a Loblaw Companies Limited, Maple Leaf Foods, General Mills Canada, Scout Paper y Unilever. Trabajarán con los miembros fundadores del Canadian RFID Centre incluyendo el Canadian Council of Grocery Distributors (CCGD), Food & Consumer Products of Canada (FCPC), EPCglobal Canada, Intermec, Symbol e IBM.
Para el piloto, IBM ha ofrecido a las empresas participantes sus dos instalaciones ubicadas en Markham, junto al RFID Centre de Canada, para testear la RFID y reunirse. También ha aportado su middleware RFID WepSphere. Intermec y Symbol Technologies han contribuido con lectores fijos, antenas, portales, lectores de mano y gran variedad de tags. Se etiquetarán las cajas y palets con tags UHF EPC de Gen2, el estándar ISO18000 6C aprobado recientemente.
"Trabajar en este proyecto, es importante desde una perspectiva industrial para trabajar de cerca con nuestros partners tecnológicos y organizaciones como EPCglobal Canada y tratar cualquier preocupación de los consumidores acerca de la seguridad y la privacidad", señala Elaine Smith, vicepresidenta de Food and Consumer Products of Canada (FCPC). Además, Smith añade que "el valor de la tecnología RFID, en la cadena de suministro, tiene que ser cuidadosamente equilibrado y considerar las necesidades y las preocupaciones del consumidor para encontrar soluciones beneficiosas para todas las partes implicadas".
Abierto desde hace solo ocho meses, el Canadian RFID Centre es una instalación única en Canadá. Fue creado por la industria, para la industria, para ayudar a entender la RFID, sus ventajas e implicaciones. Las instalaciones de Markham permiten a los fabricantes, los distribuidores y los minoristas experimentar cómo la RFID puede ser una manera más exacta y más rentable de implementar la trazabilidad alimentaria. El centro proporciona diferentes ofertas educativas y un espacio de testeo de productos, que se utilizará en la preparación para la prueba piloto. El centro se ha focalizado inicialmente en las industrias de productos de venta al por menor y de consumo en la implantación de RFID en la trazabilidad de la cadena de suministro de los congelados, los frescos y los productos desecados.
Canadian RFID Centre
http://www.rfid-magazine.com/