Con un chip para viajar: Seguridad vs privacidad
nuevos pasaportes presentan nuevos desafíos

 

Tras la alerta roja aérea declarada en Estados Unidos y el Reino Unido, tras revelarse un complot terrorista, regresa a primera plana el tema de la seguridad en los viajes internacionales.

Las autoridades reforzaron la seguridad e impusieron estrictas medidas y revisiones.

Para algunos la solución a los problemas de seguridad aérea está en la tecnología y en la recopilación de datos personales para los viajeros, para otros se trata de la violación de la privacidad de millones de viajeros inocentes que no resuelve las causas del terrorismo.

Mientras sigue el debate, Estados Unidos cada día se acerca más a la exigencia total de pasaportes con "chips" de alta tecnología para sus ciudadanos y para los que entran al país.

Las asociaciones de defensa de la privacidad están preocupadas por los nuevos pasaportes ya que estos chips con los datos personales, se podrán leer a distancia. Todos los nuevos pasaportes que se emitan a partir de octubre del 2006 incluirán un chip que contiene el nombre del propietario, su sexo, fecha y lugar de nacimiento, lugar de expedición y una fotografía digital. En un futuro cercano estos chips también podrían incluir información digitalizada como huellas dactilares o incluso el escáner del iris del ojo.

En esencia se trata de la misma tecnología de identificación por radiofrecuencias (o RFID) que utilizan algunos almacenes para catalogar y manejar sus productos. En los almacenes, las etiquetas RFID contienen información sobre el producto que pueden leerse después, a través de señales de radio, con ordenadores de mano o censores ubicados en el almacén, incluso a través de cajas o contenedores.

En el caso de los pasaportes, una minúscula antena insertada en la cubierta del pasaporte permitirá el acceso remoto a estos datos. Aquí es donde radica la preocupación de las asociaciones de defensa de la privacidad, que creen que cualquiera que disponga de un lector portátil podría acceder a esta información.

La propuesta inicial, que Departamento de Estado lanzó el pasado febrero, originó más de 2.300 críticas de otros tantos ciudadanos preocupados por el uso de esta tecnología.

Para remediar el problema, las nuevas normas estipulan que se utilizará un nuevo material para la cubierta del pasaporte que evitará que los datos se puedan leer a distancia.

"(El pasaporte) no permitirá el rastreo de individuos. Sólo permitirá que las autoridades gubernamentales sepan cuándo ha llegado un individuo a un puerto de entrada", señaló el Departamento de Estado.

El pasaporte se basa en la tecnología llamada "Basic Access Control", que consiste en almacenar un par de llaves con un código secreto dentro del chip.

De esta manera, el chip RFID revela su contenido solamente cuando el lector posee la correspondiente autorización para recibir esa información. Se trata de una tecnología, no obstante, que no es del todo segura, según advirtieron en un estudio reciente los laboratorios RSA y David Molnar y David Wagnerdos, científicos de la Universidad de California. También la industria de los viajes se opuso en su día a este plan.

La Asociación de Viajes Corporativos se mostró en contra de que los documentos de viaje puedan ir mostrando a los cuatro vientos la identidad del viajero, algo que podría resultar peligroso en determinados países. "No hay duda de que la tecnología RFID podría codificarse de alguna manera, pero un sistema de identificación barato, producido en masa y que indefectiblemente se perderá o robará en largas cantidades está destinado al fracaso", señaló esta organización.

Este no será el único país en utilizar el polémico microchip, que comenzarán a probar los empleados del Gobierno con pasaportes diplomáticos a partir de diciembre. Otros países cuyos ciudadanos no necesitan visado para entrar en Estados Unidos, entre ellos España, tendrán que tener listos sus pasaportes electrónicos al año que viene.

En una carta al Departamento de Estado, una coalición de grupos de defensa de la privacidad señaló que el Congreso no ha autorizado explícitamente este pasaporte. "Cuando el Congreso autorizó al Departamento de Estado para emitir pasaportes, probablemente lo hizo para emitir pasaportes como los antiguos", dijo Lee Tien, abogado de la Fundación Fronteras Electrónicas, un organismo de defensa de los derechos civiles con sede en San Francisco (California).

"Pero si haces algo diferente, esto probablemente requiere otra autorización del Congreso", escribió Tien en la misiva. La exigencia se extenderá a los ciudadanos de México, Canadá y Bermudas quienes, tendrán que presentar un pasaporte para ingresar a este país por mar o aire desde cualquier punto del continente, a partir del 8 de enero del 2007, informaron hoy las autoridades.

La medida forma parte de la llamada "Iniciativa de Viajes para el Hemisferio Occidental" (WHTI, en inglés), puesta en marcha en el año 2004 que exige a los ciudadanos de Norteamérica y Bermudas presentar un pasaporte u otro documento a prueba de fraude que confirme su identidad y nacionalidad a partir del próximo año. El programa WHTI fue incluido en una reforma de los servicios de inteligencia con el objetivo de mejorar la seguridad de los viajeros.

Los departamentos de Estado y de Seguridad Nacional indicaron en un comunicado conjunto, que un segundo requisito, dentro de WHTI exigirá que los viajeros que entren a EEUU por un punto de control terrestre, tendrán que presentar ciertos documentos a partir del 8 de enero de 2008.

Las autoridades no ofrecieron detalles sobre esos documentos de viaje pero indicaron que ese segundo requisito aplicará también a pasajeros de ferry, a soldados estadounidenses en activo y para quienes realicen viajes de placer por barco.

Ambas agencias estarán recabando comentarios del público sobre ambos reglamentos hasta el próximo 24 de septiembre.

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