En los códigos de comercio moderno, gran parte de los símbolos que conducen a la valoración de un producto se encuentra en el packaging (envase). Elegir una presentación adecuada para un mercado en particular puede constituir una variable determinante a la hora de cerrar una operación. Adriana Cortese, Directora del Estudio Tridimage, especializado en el diseño tridimensional de imágenes de packaging, se refirió en diálogo con LA NACION, a los puntos que debe tener en cuenta un exportador si desea ajustar su packaging para exportar. Consideró que el trabajo previo necesita contemplar los siguientes aspectos:
-Códigos gráficos de los mercados de destino, haciendo foco en la categoría en la que competirá el producto.
-El perfil del consumidor, sus motivaciones y situaciones de compra.
-Construir la marca, definir sus objetivos de comunicación y darles prioridad.
Señaló, además, que una vez realizada la exploración creativa de las alternativas de diseño, hay que hacer una evaluación del trabajo. "Es necesario preguntarse si el proyecto comunica claramente los valores de la marca, si se diferencia de la competencia, si el diseño es atractivo y consistente con el resto de la comunicación de la empresa y si la firma está representada por el diseño", dijo.
"Debemos recordar -advirtió Cortese- que en las góndolas internacionales nuestro producto estará rodeado de múltiples competidores y deberá posicionarse y diferenciarse".
Desde 1995, Tridimage brinda servicios especializados en diseño estructural e industrial (desarrollo estético, funcional, técnico y ergonómico de formatos 3D de envases de vidrio, plástico y cartulina, estuches, tapas, botellas, frascos, latas y pack promocional así como del material para puntos de venta, displays y exhibidores). También diseño gráfico, implementación técnica y asesoramiento estratégico.
Su vinculación con los mercados externos comenzó con trabajos para empresas locales que exportaban, pero con la devaluación su relación con clientes del exterior se potenció.
Know how ¿Sepa Como?
"Quedamos equipados tecnológicamente y con un buen nivel de know how lo que nos abrió la posibilidad de vender nuestros servicios afuera", recordó Cortese y aseguró que muchos de los negocios surgieron de la posibilidad que tiene hoy el mundo de estar interconectado por medio de Internet.
"Embotelladora Cactus, un cliente mexicano que produce agua saborizada, nos contactó a través de nuestra página web. No los conocemos personalmente y nunca los vimos, pero a pesar de ello pudimos realizar un diseño estructural y gráfico para sus productos. Por lo general les enviamos varias propuestas de diseños por mail, nos contestan, nos indican los ajustes que hay que hacer y sobre la base de eso se arman los archivos para fabricar las matrices", detalló. "Ahora nuestro gran sueño es China. Es un mercado muy interesante y que necesita de materiales y servicios."
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